La historia detrás de las posturas del guerrero

Hay una historia que inspira las tres posturas del guerrero en Yoga y que proviene de la mitología hindú: estas tres posturas representan los tres momentos del ataque del guerrero Virabhadra, en una historia de amor trágico.

La historia comienza con el rey Daksha, un gran defensor de las tradiciones: su hija, Sati, se había casado con Shiva, que era todo lo contrario a lo que representaba Daksha. Sati y Shiva se habían marchado juntos a vivir en Bhoga, la ciudad del placer.

La historia detrás de las posturas del guerrero

En un momento dado el rey Daksha celebra una fiesta a la que no invita ni a su hija ni a su yerno, aun así, a petición de Sati, deciden ir. Una vez llegan a la fiesta, el rey Daksha ridiculiza a su propia hija delante de todos los presentes, ella, humillada, se marcha a meditar, entra en trance y muere al estallar en llamas.

Cuando Shiva se entera de lo sucedido se arranca sus largas trenzas y de una de ellas surge el guerrero Virabhadra (que significa héroe-amigo), al que instruye para matar al rey Daksha. Las tres posturas del guerrero se inspiran en el momento en que Virabhadra alza la espada en alto (guerrero I), apunta con ella a los presentes (guerrero II) y finalmente decapita a Daksha (guerrero III).

Con el rey Daksha ya muerto y el guerrero Virabhadra reintegrado dentro de Shiva, este se da cuenta de lo que ha sucedido: siente pena en lugar de ira y decide revivirlo poniéndole una cabeza de chivo.

Esta historia representa la lucha interior contra el ego y la ignorancia.

La historia detrás de las posturas del guerrero 2

Los 3 aspectos de virabhadra

De aquí surgen los 3 aspectos de virabhadra

  • En la primera representación (Virabhadrasana I), Virabhadra aparece en el lugar donde encontrará a Daksha, emergiendo de la tierra con una espada en cada mano.
  • En su segundo aspecto, (Virabhadrasana II), Virabhadra se mantiene equilibrado en el centro, observa a Daksha y establece su blanco.
  • En la tercera representación (Virabhadrasana III), Virabhadra se mueve con sutileza, junta ambas espadas al frente y decapita a Daksha.

Pero Virabhadra no es simple guerrero sediento de lucha y venganza. Al igual que Shiva, ambos destruyen para crear. Su verdadero enemigo es el Ego. Al cortar la cabeza de Daksha, que representa el Ego, Virabhadra nos ayuda a recordar que somos simples seres humanos en evolución continua.

Tras esta venganza Shiva reintegra de nuevo a Virabhadra como parte de sí. Su furia se ha calmado pero aparece el arrepentimiento por los daños de su sangrienta acción. Cuando Shiva encuentra el cuerpo sin cabeza de Daksha, el dolor que siente se convierte en compasión y colocándole una cabeza de cabra le devuelve a la vida.

La historia detrás de las posturas del guerrero 3

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *